Es importante que el Doctor que le atienda sea un especialista exclusivo, con la formación adecuada y experiencia acumulada.

En ASVALOR le garantizamos la formación, experiencia y seguridad en el tratamiento por parte de nuestros asociados.

 

 

Los defectos en la posición de la dentadura y sus huesos correspondientes pueden comenzar a manifestarse a temprana edad, generalmente cuando el niño va perdiendo los dientes de leche y son sustituidos poco a poco por los dientes definitivos. Este es el momento ideal para solicitar consejo del ortodoncista. Durante el periodo que abarca la niñez y la adolescencia, de los 6 a los 14 años, es cuando la mayoría de pacientes reciben el tratamiento de ortodoncia, en función de la salida de los dientes y muelas permanentes y el crecimiento del maxilar y la mandíbula, cuyos manifiestos defectos requieren de una corrección inmediata. No es raro encontrar pacientes que comienzan su corrección de los huesos a una edad de 5 años. Esto evitará problemas de malos hábitos  y crecimiento alterado de los huesos. En definitiva, es necesario depositar la confianza en un profesional, quien en base a su experiencia clínica y criterio ético debe decidir la edad más adecuada para iniciar un tratamiento de ortodoncia en caso de que sea necesario.

 

La edad de la primera revisión con el Ortodoncista es a los 6-7 años. A esas edades podemos solucionar muchos problemas que empeoraran con la edad. 

Es importante acudir al especialista siempre que los padres observen algún detalle que les llame la atención en los dientes o en la mordida. Lo más frecuente es: 

1. Paladar estrecho y falta de espacio para los dientes.

2. Dientes muy salidos o imposibilidad de cerrar la boca

3. Respiración oral

4. Malos hábitos que alteren la función, succión digital, uso prolongado del chupete..

5. Alteración en el crecimiento de los huesos...

Es importante que el ortodoncista realice una exploración para detectar cualquier cambio en la normalidad de erupción de los dientes. También detectará si existe un problema en el crecimiento de los huesos.